Buscar
  • Maxi Aj

El Ducado, un bar con encanto.

Actualizado: ene 21

Si hay algo que disfruto, ademas de una buena comida, es que el entorno sea cálido y la atención lo acompañe. El Ducado lo tiene todo, y eso lo hace especial.


Apenas llegamos, nos saludaban desde la barra dándonos la bienvenida. Buen comienzo.


Nos indicaron que en el piso de arriba había mesas.

A medida de que subíamos el lugar se hacia mas acogedor y cada detalle llenaba ese lugar de rincones hermosos, con una iluminación perfecta.


La carta tiene muchas opciones, y todas muy llamativas, así que la elección se puso difícil. Por suerte nuestro camarero supo recomendarnos que elegir.

Les anticipo el final? No se equivocó en nada.


Para empezar comimos Carpaccio de pulpo con crema de aceitunas negras.

Un plato con mucho sabor y, siguiendo una nueva sugerencia, le agregamos mas aceite de oliva. Ese fue el toque exacto para hacerlo mas exquisito aún.



Seguimos con langostinos salteados con aguacate y mango.

Este plato se ganó mi corazón.

Con la cocción y la temperatura justa. Un acierto en la mezcla de sabores.





Y para terminar, volvimos a la carta, y nos tentamos con el Steak Tartar.


Si si, como el de salmón, pero con carne.


Tengo que reconocer que nunca había probado la carne así. Pero para mi sorpresa me gusto mucho.


Primero nos explicaron la mejor forma de comerlo, que es usando dos regañas para ir empujando la carne. Curioso y entretenido. Pero con el tenedor me llevo mejor. Y como más.


Sin dudas, un plato que voy a incorporar mas a menudo.





Pero como siempre queda un lugarcito para el postre, nos dejamos llevar una vez mas por la recomendación de Yeray, nuestro camarero.


Elegimos una tarta de queso con salsa de frutos rojos, y otra de zanahoria con frutos secos.


Se notaba en cada bocado el toque casero del que nos había contado.


Pudimos disfrutar cada uno de los platos hasta dejarlos limpitos, sin resto alguno.

Esa es la mejor señal de que estaba todo riquísimo.



Pero no quiero dejar de contarles dos cosas que me llamaron la atención.


La primera es que en la mesa de al lado había una matrimonio al parecer habitué del lugar. Muy cómodos y sonrientes. Todos se saludaban por su nombre y los camareros sabían perfectamente cuales eran sus gustos. Eso me hizo ver que estaba en el lugar ideal, en uno de esos bares de siempre, donde conocen a sus vecinos y ellos se sienten como en casa.


Y la otra es el personal. Todos trabajan como si fueran dueños. Conocen su carta, saben recomendarte y te hacen sentir muy bien.


Sin dudas es una visita que no nos deja indiferentes.

Te vas lleno de una comida de calidad a un precio razonable, de sabores que te transportan, de una atención que te hace sentir especial, y sobre todo de una calidez que no encontrás muy a menudo. Y eso es invaluable.









El Ducado

Calle de Juan Duque, 10

www.elducadorestaurante.com

0 vistas
Sobre mí

Este es mi blog, con todo lo que me gusta hacer.

Cocinar, viajar y hablar mucho, pero esta vez lo vuelco en letras, para poder compartirles todo.

 

 

© 2019 by Maxi Aj.